Técnicas De Fotografía Histórica

En el Archivo de fotografía histórica de Canarias están representados prácticamente todos los procedimientos fotográficos desarrollados a lo largo de la evolución técnica de la fotografía. La Historia de la Fotografía arranca en 1839 con la presentación del daguerrotipo en Francia; no tardaron mucho en llegar a Canarias los nuevos procedimientos de captación de imagen, y así en nuestros fondos disponemos de daguerrotipos que datan de 1847, apenas 8 años después de su presentación oficial en París.

El proceso fotográfico se configura como un conjunto de procedimientos y procesos químicos y foto-químicos que conducen a la obtención de las fotografías; siendo posible identificar cada uno de dichos procesos que determinan la estructura y los materiales empleados en la obtención de cada fotografía considerada individualmente. En los inicios de la fotografía todo el proceso era realizado por el fotógrafo, que en su casa ó en su estudio se valía de materiales como el cobre, el papel, el vidrio, sales de plata y poco más para obtener las imágenes fotográficas. Cuando la industrialización alcanzó los ámbitos de la fotografía, los procesos fotográficos pasaron progresivamente a manos de empresas de producción de materiales fotográficos y/ó de foto-acabado, disponiendo los fotógrafos de materiales más elaborados y reservándose sólo a la exposición, revelado y copiado.

Diversos procesos fotográficos fueron tan determinantes que durante tiempo dominaron las producción fotográfica. Por ello la historia de la Fotografía puede abordarse, para su estudio, en grandes períodos según la técnica dominante. Etapas en la evolución técnica de la fotografía que, lógicamente, presentaron diversas particularidades según los países y las variedades técnicas de que se trate.

De formal general podemos considerar el período de los daguerrotipos, los ambrotipos y los ferrotipos entre 1839 y 1855; la etapa de los negativos al colodión húmedo sobre vidrio y las copias a la albúmina, de 1855 a 1880; el período de negativos en gelatina sobre vidrio y de copias por ennegrecimiento directo en papel de fabricación industrial entre 1880 y 1910; el de los negativos sobre nitrocelulosa y otras variantes de plástico y de las copias de revelado químico en papeles a la gelatina, entre 1910 y 1970. Y finalmente, por ahora, la fotografía a color cromógeno desde 1970 hasta hoy, así como la fotografía digital que desde 1981 avanza rabiosamente amenazando con desplazar a la fotografía químico-analógica.

ALBÚMINAS

AMBROTIPO

DAGUERROTIPO

FERROTIPO

FOTOGRAFÍA A COLOR

FOTOGRAFÍA DIGITAL

FOTOGRAFÍA EN LA WEB

NEGATIVOS AL COLODION SOBRE VIDRIO

NEGATIVOS ESTEROSCOPIO

NEGATIVOS SOBRE NITROCELULOSA

PAPELES A LA GELATINA

PLATINOTIPIAS

PROCEDIMIENTOS FOTOMECÁNICOS

Albúminas

Este sistema de copia sobre dos capas fue desarrollado en Francia y estuvo en uso comercial hasta finales del XIX. En 1849 Louis Désiré Blanquard, impresor fotográfico, propuso un nuevo sistema de impresión de copias fotográficas tratando de superar las limitaciones inherentes de las copias en papeles a la sal. En este proceso fotográfico las imágenes se formaban por contacto directo desde el negativo al papel, por este motivo las imágenes obtenidas presentaban una definición limitada puesto que la fibra de la pasta papelera sobre la que se formaba la imagen lo impedía.
La propuesta de Blanquard consistió en cubrir las hojas de papel con clara de huevo salado y batido a punto de nieve, de este modo la superficie del papel aparecía brillante; esta capa era sensibilizada con una solución de nitrato de plata y las sales de plata no llegaban a impregnar las fibras del papel, con lo cual la imagen ganaba una gran definición respecto de la que ofrecían las copias en papeles a la sal.
Equipo de digitalización
Nacían así las copias en papel a la albúmina que fueron rápidamente aceptadas en los ámbitos fotográficos y desde 1855 fue el más utilizado para imprimir copias en papel desde los negativos de colodión; la combinación/albúmina predominó durante más de 30 años en los procesos fotográficos. Y aunque su uso decayó progresivamente desde 1895, el papel albuminado continuó fabricándose hasta el primer tercio del siglo XX.

Inicialmente el fotógrafo preparaba el papel a la albúmina antes de realizar las fotografías y para ello (rompía los huevos, batía las claras a punto de nieve, las salaba y dejaba fermentar, hacía flotar el papel sobre el fermento, lo sensibilizaba con nitrato de plata,…). Lo complicado y penoso de estas tareas, así como el rápido aumento de la demanda de papel albúminado condicionaron que desde 1854 saliese al mercado papel a la albúmina de producción industrial. La producción fabril de papel albuminado se concentró en Dresden, Alemania, y alcanzó proporciones gigantescas; baste considerar, a modo de ejemplo, que en 1888 una sola fábrica rompió más de 6 millones de huevos para la preparación de papel albuminado.

Las copias fotográficas en papel a la albúmina se obtenían por contacto directo entre el papel albuminado y el negativo. La impresión era realizada directamente por exposición al sol mientras negativo y papel se hallaban en contacto, dicha exposición podía prolongarse incluso más de una hora y el fotógrafo podía controlar, llevando la prensa de contacto al cuarto oscuro, la evolución de la impresión sin separar el negativo del papel albuminado.

Imagen con cuña colorimétrica

Las copias fotográficas en papel a la albúmina se obtenían por contacto directo entre el papel albuminado y el negativo. La impresión era realizada directamente por exposición al sol mientras negativo y papel se hallaban en contacto, dicha exposición podía prolongarse incluso más de una hora y el fotógrafo podía controlar, llevando la prensa de contacto al cuarto oscuro, la evolución de la impresión sin separar el negativo del papel albuminado. 

Entre las albúminas custodiadas en El Fondo de Fotografía Histórica de la Fedac destacan las imágenes de las islas obtenidas por el fotógrafo alemán Carl Norman en su estancia en Canarias en 1893.
Además de otras no relacionadas icónicamente con Canarias pero procesadas por uno de los mejores fotógrafos históricos de Gran Bretaña, Thompson, quien en 1870 obtenía esta magnífica albúmina en la primera expedición organizada por el Imperio Británico por las riberas del Yan-Tse, China. El aspecto de las imágenes, originariamente de tonos púrpuras ó canelos, amarillea con el paso del tiempo. El craquelado de la emulsión, la oxidación y reducción de la plata, asi como el foxing, son los deterioros que más habitualmente afectan a las albúminas.

Ambrotipo

Este sistema de obtención de imágenes mediante positivo directo de cámara fue desarrollado en la década de 1850 y estuvo en uso hasta 1865 en que entró en declive.
Aunque reproduce las medidas de protección del “paquete daguerriano”, su soporte es cristal y la imagen se forma sobre una emulsión de colodión húmedo (solución de algodón y ácido nítrico y sulfúrico disueltos en éter) sensibilizada con plata. En realidad los ambrotipos son placas negativas al colodión subexpuestas; pero negativos que cuando son vistos sobre una superficie negra presentan la apariencia de un positivo. Las imágenes obtenidas por este proceso fotográfico no permiten la realización de copias, motivo por el cual acabó siendo desplazado por los procesos de negativos en placa de cristal y copias a la albúmina.
Ambrotipo. Sin identificar. 1850-1860.
Sin identificar 1850-1860. Ambrotipo. Retrato retocado
Destinados principalmente a la obtención de retratos, los ambrotipos presentan poco contraste y ofrecen un aspecto color cremoso ó gris. Con frecuencia eran coloreados y al final de su procesado se barnizaban. La sulfuración y oxidación de la plata son los principales deterioros que le afectan, así como los propis de la degradación de barnices y fracturas en el “paquete daguerriano” que lo enmarca.

Daguerrotipo

Inventado en 1839 por Louis Jacques Mandé Daguerre en Francia. Estuvo en uso comercial hasta 1860, aunque entró en declive a partir de 1855. La imagen obtenida es un positivo directo de cámara y su soporte no tiene emulsión, formándose por una amalgama de plata y mercurio, ó de plata, mercurio y oro sobre superficie metálica (plata, cobre).

El fotógrafo utilizaba una placa de cobre pulida, plateada por procesos de galvanización, para posteriormente volver a pulir la placa hasta que ésta presentase el reflejo de los espejos. Una vez pulimentada exponían la placa a vapores de yoduro de plata, volviéndose ésta dorada y resultando sensible a la luz; mantenida en la oscuridad era colocada en una cámara fotográfica y finalmente expuesta a la luz. La imagen sólo aparecía más tarde, cuando era sometida a los vapores de mercurio que se adhería a las zonas expuestas formando una amalgama blanca de mercurio y plata. 

Vaillat. 1847. Daguerrotipo. Retrato de John Wood.

La imagen obtenida se fijaba, primero con una solución caliente de sal común y posteriormente con hiposulfito sódico, se le retiraba el yoduro de plata excendente y se lavaba y secaba la placa.
Los tiempos de exposición rondaban entre los 15 y 30 minutos limitando bastante las posibilidades del daguerrotipo, enfocando su uso hacia los retratos y la fotografía monumental. La necesidad de acortar los tiempos de exposición impulsó el desarrollo de los procedimientos técnicos –aumentando la sensibilidad de la plata al alternar el uso de vapores de bromo y de yodo, mejorando la sensibilidad de lentes y de los objetivos, las condiciones de iluminación de los estudios fotográficos,… – hasta conseguir hacia 1855 que unos 10 segundos resultasen suficiente para la exposición.

Sin identificar. 1845-1850. Daguerrotipo muerto. Carece de imagen
Sin embargo la toxicidad de los materiales empleados en este proceso fotográfico –no era infrecuente que los fotógrafos enfermasen por los efectos de los vapores de mercurio, bromo,…-, así como que el resultado final del trabajo fuese un ejemplar único y del que difícilmente se podrían obtener copias determinó la decadencia de la daguerrotipia desde que, mediada la década los 50 del s. XIX, aparecieron los negativos al colodión sobre vidrio y las copias a la albúmina. El daguerrotipo es un objeto complejo en que la imagen va siempre protegida por un cristal e inserta en el denominado “paquete daguerriano”. La imagen se ve en positivo ó en negativo según los ángulos de observación e iluminación. El “paquete daguerriano” siempre debía sellarse mediante papel engomado para evitar los efectos de la oxidación/sulfuración, principales deterioros que afectan a estas imágenes. Cuando el sellado es defectuoso, ó sufre roturas, se corre el riesgo de que la imagen desaparezca, tal y como muestra este “daguerrotipo muerto”.

Ferrotipo

Este sistema de positivo directo de cámara fue desarrollado en Francia en 1856 y estuvo comercialmente en uso hasta 1920, aunque desde 1915 entró en declive.

Es una variante del proceso de colodión húmedo, pero en este caso su soporte es placa de hojalata lacada en negro por ambas caras. Las imágenes obtenidas son bastante planas predominando los tonos grisáceos y poco contrastados, en ocasiones eran barnizadas para aumentar no sólo el grado de protección, sino para darle cierto brillo. Con frecuencia reproduce el sistema de protección “daguerriano” llegando a confundirse con los ambrotipos, aunque es habitual su presentación en passe-par-tout de papel con formato carta de visita, en ocasiones insertos en álbumes de estilo modernista.
Los “paquetes daguerrianos” a veces portan imágenes obtenidas por diversos procedimientos –ambrotipos y ferrotipos- que comparten estuche.

Vaillat. 1847. Daguerrotipo. Retrato de John Wood.

La poca fragilidad del metal que soporta la imagen, así como su precio asequible le dieron popularidad a este proceso fotográfico e hicieron posible que, a diferencia de otros positivos directos de cámara –caso de daguerrotipos y ambrotipos- su uso comercial se prolongase hasta las primeras décadas del s. XX

Estuche combinado. Ambrotipo y Ferrotipo. 1880-1890.
Ferrotipos formato carta de visita. 1874-1876. Insertos en album modernista 1910-1920.
Retrato de niña. Ferrotipo formato carta de visita. 1874-1876.

Fotografía a color

Tras la aparición del fenómeno fotográfico con la presentación del Daguerrotipo el gran anhelo de fotógrafos y científicos fue poder realizar fotografías en color. Los innumerables intentos realizados durante el s. XIX se saldaron con sonoros fracasos; la fotografía del s. XIX para ser en color debía colorearse manualmente, lo cual requería, además de una buena copia en blanco y negro, un incremento del gasto tal, que restringió el arte del coloreado fotográfico a los sectores enriquecidos de la sociedad. Hasta la presentación en 1935 del primer proceso fotográfico en color, el Kodachrome, sólo las placas de Autochrome desarrolladas por los hermanos Lumière pueden tener la consideración de proceso fotográfico a color. El producto comercial Kodachrome distribuido por George Eastman se fundamentaba en el proceso fotográfico en color cromógeno. En este sistema los colores no están en la emulsión en el momento de la exposición sino que son creados químicamente durante los baños del procesado; pocos años después, en 1942, la multinacional fotográfica americana presentó un nueva variedad comercial del proceso cromógeno, el Ektachrome, que a diferencia del anterior integraba los colorantes en la misma emulsión de gelatina.
La fotografía a color representó un nuevo salto en la historia de la fotografía puesto que las imágenes obtenidas se acercaron más a representar la realidad que querían plasmar. Los diversos sistemas desarrollados desde los años 30 del s. XX – revelado cromógeno, por blanqueo de tintes, por transferencia de tintes ó por difusión de tintes así como las mejoras en ópticas y cámaras fotográficas contribuyeron decisivamente a la universalización del fenómeno fotográfico.
Anónimo, 1980-1985. Puerto deportivo y Avda. Marítima. Las Palmas. Gran Canaria.

Fotografía a digital

La irrupción de la informática en el mundo de la fotografía ha supuesto una nueva revolución en el mundo de la obtención de imágenes fijas. Las nuevas tecnologías han cambiado por completo el panorama fotográfico : desde los dispositivos de captura hasta las técnicas de impresión de las imágenes obtenidas, pasando por el tratamiento y almacenamiento de las mismas.
La imagen fotográfica se forma por la variabilidad de respuesta de un conjunto de fotocélulas ante la acción de la luz; la desigual reacción de estos sensores genera un impulso eléctrico cuya señal es convertida analógica es convertida en digital y transformada en una secuencia numérica de 0 y 1. Concebida fuera de los parámetros físico-químicos que impulsaron a la fotográfica químico-analógica, la fotografía digital está socavando con fuerza el orden de la “vieja” fotografía. Hasta el punto de que no es exagerado decir que a la fotografía se le acaba el rollo.
Arcadio Suárez, 2002. Don J.A. Pérez Cruz, coleccionista. Presentación del Fondo de Fotografía Histórica de la FEDAC. Las Palmas. Gran Canaria.

Fotografía en la web

El desarrollo del Web como medio de comunicación, información y exposición pública ha permitido que la fotografía encuentre su hueco en la “red de redes”. Son numerosas las páginas que incluyen bancos de imágenes y álbumes fotográficos como parte de sus contenidos, inaugurándose así no sólo una nueva forma de difusión de las fotografías, sino incluso una nueva concepción respecto a la visualización de las mismas en la que el papel pierde terreno respecto a las pantallas de monitor.
Álbum fotográfico en el Web.

Negativos al colodión sobre vidrio

Desarrollado desde mediados del s. XIX y en uso hasta los inicios del XX, esta técnica permitió obtener negativos de calidad en soporte de vidrio, representando una revolución en la historia de la fotografía al permitir acortar los tiempos de exposición. Consistía en uso del colodión (solución de piroxilina –filamentos de algodón- en alcohol y éter) como vehículo de las sales de plata para sensibilizar el vidrio.
En su variante húmeda –en uso hasta los años 70 del s. XIX- tenía el inconveniente de que debía emplearse la placa sensibilizada de forma inmediata por lo que resultó poco operativo para la fotografía exterior y los fotógrafos debían ir equipados con una especie de laboratorio portátil que incluía, además de la cámara, el trípode, una tienda de campaña a modo de cuarto oscuro ambulante, taburete, productos químicos,… tal y como puede observarse en el dibujo anexo. Estas limitaciones condujeron al desarrollo de un nuevo proceso: el colodión seco.
Vidrio al colodrión. Curt Herrmann, 1905-1910. Fondeadero del Puerto de la Luz. Las Palmas de Gran Canaria. Gran Canaria.
Fotógrafo colodión
La técnica del colodión seco Fotógrafo colodiónse desarrolló desde la década de 1855-1865 utilizando las sugerencias realizadas por Richard Hill Norris en 1856; la innovación técnica consistió en recubrir la placa de colodión húmedo ya sensibilizada con gelatina líquida ó goma arábiga. Aunque la sensibilidad de estas placas era la mitad de las húmedas sin embargo se conservaban hasta seis meses por lo que lograron superar las limitaciones que imponía la inmediatez de la exposición tras la sensibilización de la placa. La emulsión era protegida con distintos tipos de barniz y los deterioros más frecuentes, además de los físico-mecánicos, están asociados a la descomposición de la emulsión y su interacción con los barnices.

Negativos esteroscopio

En su intento de captar profundidad y obtener cierta sensación de tridimensionalidad las técnicas fotográficas antiguas desarrollaron las fotos estereoscópicas. Con este sistema, mirando las imágenes con un visor estereoscópico, se consigue dicha sensación.
Sin identificar, 1910-1920. Negativo estereoscópico. Puerto de la Luz. Las Palmas. Gran Canaria.

Negativos sobre Nitrocelulosa

La aparición del soporte plástico para los negativos fotográficos se hizo inevitable. Por su fragilidad, peso y volumen sólo podía utilizarse en placas individuales y convertía la fotografía en un proceso demasiado complejo y delicado. Para que la fotografía llegase al gran público era necesario superar la etapa de los negativos sobre cristal. En 1885 George Eastman produjo y comercializó los primeros negativos sobre plástico sensibilizado con gelatina y bromuro de plata.
Los soportes plásticos más frecuentes son el nitrato de celulosa, el diacetato de celulosa, el triacetato de celulosa y el poliéster. El nitrato de celulosa vino a superar la limitaciones físico-mecánicas propias del vidrio y su resistencia, flexibilidad y transparencia facilitaron que, en formatos de 9×12, 13×18 y 18×24 se usaron de forma masiva como soporte para los negativos hasta los años 40 del s. XX, eran los llamados Film Pack. Por su falta de estabilidad química y su flamabilidad fue sustituido desde los años 1920 por los Safety film, dejando de producirse la base de nitrato de celulosa en 1951.
Curt Herrmann, 1927. Valle de Agaete. Gran Canaria.

Papeles a la gelatina

La aparición en el mercado de los negativos de pequeño tamaño en soporte plástico condicionó el desarrollo de un nuevo proceso de revelado fotográfico. El viejo sistema de realizar copias de ennegrecimiento directo exponiendo al sol el contacto entre negativos y papel sensibilizado no permitía realizar ampliaciones desde los nuevos pequeños negativos sobre plástico. El papel de revelado químico vino a resolver este problema; fue presentado en el mercado en la década de 1880 y desde 1905 se convirtió en el papel fotográfico de mayo consumo en el mundo. El papel de revelado químico puede exponerse con luz artificial permitiendo ampliaciones de los negativos. La imagen surge por acción química del revelador, lo que hace que el papel sea mucho más sensible a la luz sin requerir de la exposición solar; unos pocos segundos de exposición a la luz eléctrica son suficientes para imprimir una copia. Este sistema de copia fotográfica, en sus diversas variedades de gelatina-cloruro de plata, gelatina-bromuro de plata ó gelatina-clorobromuro de plata, continúa usándose aún en día. La imagen se forma en la película de gelatina sensibilizada.
De fabricación industrial, este papel de copia fotográfica de 3 capas contaba con una capa de barita entre el soporte papel y la gelatina, las fibras de papel no son visibles lo que le confieren una nitidez a la imagen obtenida superior a la que ofrecieron los procedimientos de copia de dos capas –caso de los papeles a la albúmina e incluso que los platinotipos -. y de otros tipos de copias por ennegrecimiento directo –tanto a la gelatina como al colodión-. Genéricamente es lo que conocemos como las fotografías en blanco y negro de toda la vida.
Sin identificar, 1930. Retrato exterior en la Playa de Las Canteras. Las Palmas. Gran Canaria.

Platinotipias

En 1873 William Willis patentaba en Gran Bretaña un nuevo sistema de impresión de copias fotográficas por contacto directo entre el negativo y el papel: la platinotipia. La nueva técnica aprovechaba la sensibilidad del hierro a la luz y obtenía las imágenes sensibilizando el soporte con oxalato férrico y cloro-platino potásico; expuesto a la luz solar el papel en contacto con el negativo se obtenían las imágenes que posteriormente se fijaban con un baño ácido. A diferencia de otros procedimientos de copia sobre papel la imagen final se forma por acción de sales de platino y no de plata. La imagen queda embebida en la fibra de papel y a pesar de ello presenta una gran calidad, con bastante finura de detalles. A diferencia de la plata el platino es más estable por lo que las imágenes obtenidas por esta técnica tienen mayor umbral de durabilidad; a pesar de ello, en un clima como el de Canarias el principal proceso de deterioro que les afecta es el foxing.
A fines del s. XIX la impresión en papel platino adquirió gran popularidad en los medios fotográficos y la producción industrial de este tipo de papel se extendió desde Gran Bretaña –donde Willis fundó la Platinotype Company en 1880- por Austria, Alemania, Italia y los Estados Unidos. Con distintas variantes esta producción se mantuvo hasta 1916, año en que Eastman Kodak deja de fabricarlo por el encarecimiento que experimentó el platino durante la 1ª Guerra Mundial. El elevado precio de este proceso fotográfico impidió que el número de clientes se extendiese fuera de los círculos sociales aristocráticos condicionando su declive a partir de los años 20.
Carl Norman, 1893. Platinotipia. Cuartel Alonso Alvarado (El Castillo de Mata) en Las Palmas. Gran Canaria.

Procedimientos fotomecánicos

El desarrollo industrial de fines del s. XIX pronto consiguió reproducir las imágenes fotográficas mediante diversos procedimiento fotomecánicos: Fototipias, fotograbados, Woodburytipos, Cromolitografías, Photocrom,… También estas técnicas están representadas en el Fondo fotográfico de la Fedac.
Carl Norman. 1893. Cromolitografía iluminada Reproducción fotomecánica de 1900-1915. Hotel Metropole e Isleta. Las Palmas. Gran Canaria.